En la logística moderna, un pequeño error de inventario no es solo un número equivocado en un Excel; es un pedido retrasado, un cliente insatisfecho y, en última instancia, dinero perdido. Durante años, el conteo manual y el código de barras fueron el estándar, ahora con el RFID decimos adiós a los fallos y hola a la rentabilidad.
Hoy hablamos con Álvaro Polo, programador en On Identity, quien ayuda a diario a empresas a realizar la transición hacia almacenes inteligentes. En esta entrevista, exploramos cómo la tecnología RFID (Identificación por Radiofrecuencia) está logrando lo que antes parecía imposible: visibilidad total en tiempo real y la eliminación casi absoluta de los fallos humanos en la cadena de suministro.

Desde que empezaste en el mundo del RFID, ¿Cuál es el cambio más drástico que has visto en la gestión de inventarios?
El cambio más drástico ha sido la velocidad. Antes un inventario podía requerir días completos escaneando códigos de barras uno por uno. Hoy es posible inventariar un almacén con 50.000 artículos en cuestión de minutos gracias a la lectura masiva del RFID.
¿Qué le dirías a un empresario que todavía usa códigos de barras y teme dar el salto al RFID?
Que está perdiendo dinero cada día. Tener un control exhaustivo y diario del inventario permite reducir errores, pérdidas y roturas de stock, y eso solo es viable con herramientas que aporten precisión y trazabilidad en tiempo real.
Cuéntanos una anécdota: ¿Cuál ha sido el reto logístico más difícil que hemos resuelto para un cliente?
Cada cliente supone un reto distinto porque personalizamos la solución a su operativa. Desarrollamos software a medida, nos integramos con su ERP o sistema interno, y adaptamos el hardware para conseguir un control del inventario realmente eficiente. Esa flexibilidad suele ser la clave para resolver problemas complejos.
En tu día a día, ¿Cuál es el mayor mito sobre el RFID que te toca desmentir?
El más común es pensar que el RFID es un sistema antirrobo. Su función principal es identificar y optimizar procesos logísticos, no vigilar. También existe el mito de que “funciona igual en todas las superficies”, cuando en realidad hay etiquetas específicas para metal, líquidos o ropa, porque el rendimiento varía según el material.
Otro mito recurrente es que “es caro y complejo”. Los costos han bajado significativamente y el retorno de inversión suele ser rápido. Hoy existen lectores accesibles, incluso en smartphones que reduce drásticamente los costes de implementación.

¿Cómo ves el futuro de las «fábricas inteligentes» en los próximos 5 años?
La adopción será masiva. Esta tecnología pasará a ser tan común como las etiquetas de código de barras actuales. Además, veremos nuevas capacidades, como sistemas de geolocalización basados en matrices de antenas RFID que permiten conocer la posición exacta de cada tag. En conjunto, la fábrica inteligente será más autónoma, más trazable y más eficiente.
Como nos explica Álvaro, la tecnología RFID no es solo una cuestión de ‘etiquetas inteligentes’, sino de dar tranquilidad y control total a quienes gestionan grandes volúmenes de activos. El error humano ya no tiene por qué ser un coste aceptado en tu negocio.
Si sientes que tu almacén ha llegado al límite de su eficiencia con los métodos tradicionales, es hora de dar el siguiente paso. En On Identity diseñamos soluciones a medida para que tu inventario sea perfecto, siempre.
¿Quieres optimizar tu logística? Ponte en contacto con nosotros hoy mismo y deja que nuestro equipo de expertos —incluyendo a Álvaro— te ayude a dar el salto al almacén del futuro.


